Ósmosis y filtros
La cal del agua municipal alimenta todo un mercado de filtración: carbón, descalcificadores y ósmosis inversa bajo el fregadero. Cada nivel resuelve un problema distinto y cuesta un orden de magnitud distinto.
La base honesta
El agua del grifo de Barcelona es potable y controlada; filtrar va de sabor, cal y tuberías del edificio, no de seguridad. Quien vende miedo primero vende el aparato equivocado.
Carbón, descalcificador u ósmosis
El carbón mejora el sabor barato; el descalcificador protege la instalación de la cal; la ósmosis desmineraliza casi por completo y desperdicia algo de agua en el camino. Empareja la máquina con la queja real.
El mantenimiento es el coste real
Filtros y membranas son consumibles con calendario: presupuesta los recambios, no solo la instalación. Un filtro abandonado es peor que no tener filtro.